GUÍA DE ESCRITURA

    Cómo resumir un texto sin perder las ideas principales

    Un buen resumen reduce la extensión sin cambiar el sentido. Para conseguirlo, primero debes distinguir el propósito, los hallazgos y las conclusiones de los ejemplos secundarios.

    Encuentra el propósito

    Pregunta qué intenta explicar o demostrar el documento. Esa respuesta te ayuda a decidir qué información debe permanecer en el resumen.

    Separa hechos y ejemplos

    Los ejemplos pueden apoyar una idea, pero no siempre deben aparecer en el resumen. Conserva solo los que sean necesarios para entender la conclusión.

    Escribe con tus palabras

    Une las ideas principales con una estructura sencilla y evita copiar frases completas. Si una idea procede de una fuente, mantén la atribución correspondiente.

    Compara con el original

    Lee el resumen junto al documento original para confirmar que no añadiste información ni eliminaste una limitación importante.

    Llévalo a la práctica

    Pega tu texto en la herramienta correspondiente y revisa cada sugerencia antes de aplicar cambios.

    Abrir el resumidor de textos